Declarado de Interés Institucional
Declarado de interés institucional
Res. 39/2016

Vivir en Tiempos de Redes




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Estamos en el 2016. Si viajamos en el tiempo, no tan lejos podemos notar que hay cosas que hoy vemos como normales o cotidianas que antes no lo eran.

Todas esas nuevas maneras de comunicarnos, nos hacen sentir más unidos, conectados, que las distancias no existen. Pero muchas veces me pregunto, porque en vez de conservar lo lindo de no tenerlas y usar lo bueno de tenerlas en nuestras vidas, nos transformamos en alguna medida u otra dependientes de ellas.

Vas a una reunión de amigos y llega el momento en que todos están con su celular. Nos parece gracioso el juego de colocar los celulares en el centro de la mesa y que el que primero agarre el suyo pague la cuenta. Pero me pregunto: ¿si tienes a tus amigos ahí, a los mismos que tienes en grupos de Whatsapp, en Facebook, Instagram y en todas las redes que existen, necesitas estar pegado al celular?

Vas a un recital y todo el mundo está fotografiando y filmando, capturando momentos únicos. Pero me pregunto: ¿quién está en el recital? Se supone, que quien fue al recital es el espectador, pero hoy hay miles de espectadores desde su casa, que reciben audios o videos en su celular o lo siguen por streaming. Entonces, incluso estando en el recital terminas viéndolo a través de la pantalla de tu celular o de tu cámara. Sacas miles de fotos, que posiblemente no todas vuelvas a ver; pero lo haces porque es tan fácil tomarlas, porque lo único que te impide sacar miles y miles de fotos es la memoria de tu celular.

No digo que esto sea malo, no digo que las tecnologías nos hacen mal. Lo que pienso es que hay momentos en que en vez de acercarnos, nos alejan.

Es real la cercanía que se genera con las redes sociales. Es increíble tener la posibilidad de ver, escuchar y hablar con alguien que está a miles de kilómetros. Es verdad que podemos conocer el mundo simplemente con ingresar en Google Earth, pero: ¿qué es lo que queremos ver nosotros del mundo?

Como dice McLuhan “tenemos nuevas tecnologías que modifican nuestras formas de pensar. Nuevas formas de pensar que modifican las tecnologías”. Entonces, en resumen lo que no debemos dejar de hacer es de PENSAR.